Operativos semanales, coordinados entre los departamentos Técnico APS y Rural de la Dirección Comunal de Salud, han permitido llegar con vacunación contra la influenza a los sectores más alejados de Los Ángeles, facilitando la oportuna protección de sus habitantes que son parte de los grupos objetivo definidos por esta campaña nacional de inmunización.
La estrategia ha sido aplaudida por las distintas comunidades rurales, tal como lo explicitó la enfermera Aline Gutiérrez, profesional del equipo “Norte” del Departamento Rural, a cargo de este proceso en la posta Dicahue.
“El hecho de acercar la vacunación a la población es súper efectiva porque acá la gente tiene muy poca movilización, motivo por el cual no pueden acceder a vacunarse en los horarios de atención, muchas veces no tienen cómo trasladarse. Ahora que empezó el tiempo de las lluvias les queda súper cercano, además que la gente se aglomera con su unidad vecinal y se trasladan en vehículo, vienen con harta gente, traen a los adultos mayores, a los niños, se comunican entre ellos; además del llamado a la comunidad que hacen los TENS de cada posta para poder asistir a la vacunación. Entonces, hemos podido vacunar en todas las postas de los sectores rurales de la comuna de Los Ángeles”, detalló.
SATISFACCIÓN DE USUARIOS
Héctor Laplagne (74), Iris Ruiz (67), Juan Calabrano (72), vecinos de esta localidad, concordaron en lo positivo de esta planificación, con la cual se ha podido llegar a las 15 postas de salud rurales de la comuna, en las últimas semanas.
“En primer lugar, obviamente, que el hecho de vacunarse aumenta las defensas en el cuerpo y permite que uno no se enferme en la edad que uno tiene ya como adulto mayor, evita que uno se enferme de algo más grave. Y la importancia es que se acerca mucho la salud a los sectores rurales, donde las personas tienen un acceso más directo y, por supuesto, que la atención es sumamente excelente”, destacó Héctor Laplagne.
Mientras que Iris Ruiz añadió que “quiero estar bien y así no enfermarme y muy bien que la traigan aquí porque así uno se ahorra de ir a la ciudad, porque yo primero me empecé vacunando en Los Ángeles, en el consultorio, y después la empezaron a traer para acá y me he vacunado acá. Para mí las vacunas que vengan, bienvenidas, porque el bien es para uno”.
Finalmente, su marido, Juan Calabrano, envió un mensaje a quienes aún no deciden inocularse, señalando que “a las personas que no les gustan las vacunas o que creen que son para eliminarnos a nosotros, los viejos, ésa es una gran mentira, la vacuna ayuda. Porque nosotros no hemos tenido síntomas, me protejo yo, protejo a mi familia y a mi entorno”.
Estas exitosas acciones en terreno se mantendrán mientras se extienda la campaña de vacunación contra la influenza, de acuerdo con lo indicado por el Ministerio de Salud.